Necesidades ambiguas en contextos digitales, Necesidades digitales en contextos ambiguos Reviewed by Momizat on . “La perfección de los medios y la confusión de los fines, parecen caracterizar nuestra época”. ALBERT EINSTEIN Una manifestación inquietante es la necesidad act “La perfección de los medios y la confusión de los fines, parecen caracterizar nuestra época”. ALBERT EINSTEIN Una manifestación inquietante es la necesidad act Rating: 0

Necesidades ambiguas en contextos digitales, Necesidades digitales en contextos ambiguos

La perfección de los medios y la confusión de los fines, parecen caracterizar nuestra época”.
ALBERT EINSTEIN

Una manifestación inquietante es la necesidad actual de expresarnos de forma digital, muestra de ello son los fondos de escritorio en nuestras computadoras, ringtons del grupo musical en nuestros celulares, intereses fílmicos y musicales en el Facebook y la actual tendencia de compartir y hacer público nuestro estado mediante redes sociales. El surgimiento del Internet ha sido una arteria principal para este fluido de información en el ciberespacio, escenario que permite traducir nuestras experiencias a datos binarios que se convierten luego en información de deleite para ser publicada, manipulada, poseída y eliminarla.

Una forma de entender el ciberespacio es reconocer nuestro entorno, en este sentido el filósofo, matemático e investigador Javier Echavarría (1995) propone tres entornos. El primer entorno, se limita a nuestros 5 sentidos, nuestro propio cuerpo como interfase, circunscrito por nuestros alcances visuales, auditivos, táctiles, gustativos y olfativos. Desde una perspectiva relacional, nuestro segundo entorno, es donde convivimos e interactuamos cultural y socialmente: instituciones educativas, espacios laborales, escenarios de entretenimiento, entre otros. Por último y el que nos convoca, el tercer entorno, un ambiente eléctrico que se diferencia de los anteriores por ser un espacio telemático que surge a través de impulsos electrónicos. En él las relaciones intercorporales e intersubjetivas dejan de ser relaciones directas de cuerpos para estar mediatizadas por artefactos tecnológicos.

 

Este tercer entorno propuesto por Echavarría, se nos permite jugar a ser creadores y observadores, ser autoritarios en nuestros pensamientos y juicios, de ahí que “jugamos” a dominar el tercer entorno. Las comillas no son gratis, ya que jugar a creadores y arbitrarios, resulta ambiguo en una era donde no hemos podido reconocer los límites del átomo (entorno análogo) y ya estamos fusionándolo con el bit (entorno digital). 
Bit es el acrónimo de Binary digit (dígito binario); es la unidad mínima de almacenamiento empleada en la informática. Por su parte el átomo (del latín atomus, y éste del griego άτομος, indivisible) es la unidad mínima de un elemento químico. Estamos hablando de fusionar lo digital con lo análogo, lo virtual con lo real. El bit nos permite perdurar lo que en forma de átomos pudiera perderse. El átomo nos permite tocar lo que en bit no puede palparse.

 

El informático y arquitecto estadounidense de origen griego Nicholas Negroponte (1995). Afirmaba que el mundo ya no es una textura de átomos, sino de bits. Un punto de partida de una sublevación cuyo alcance tan sólo estamos empezando a divisar. Un proceso de deshumanización y replanteamiento al tejido social, a lo que Manfred Max Neef (2006) añade que, la nueva realidad ya no se sustenta en la materia, sino que se relaciona a una fundamental conectividad inmaterial, similar al fenómeno de la información, establece a una relación intima, no separable, no reducible y holística entre todo.

 

Esta cultura de expresar y traducir nuestras experiencia y momentos íntimos a escenarios digitales, va en contra vía a una frase que abre el manifiesto “Leyes de la Identidad”, publicado por Kim Cameron, Arquitecto Jefe de identidad – Microsoft – en mayo de 2005. “The Internet was built without a way to know who and what you are connecting to” (Citado en Bendrath, 2007), de esta manera se establece que la Internet fue construida sin una manera de saber quién y qué se va a conectar a. Se suponía que una de las principales características del Internet era el anonimato, pero ¿realmente existe?, ya no hablamos sólo de intercambio de información, de datos, de documentos, estamos hablando de vinculación de personas y contextos. El anonimato nunca ha sido total y es muy controvertido, por lo tanto, hablamos de una identidad digital, una identidad virtual, pero son los proveedores de identidad quienes tienen nuestros números de identificación, nuestras contraseñas, nuestros nicks, nuestros rostros, nuestros gustos, nuestra información, soportada legalmente por una documentación, que siempre aceptamos antes de crear o hacer un registro.

 

Obedecer a las lógicas de la Web 2.0, publicando nosotros los usuarios la información, es la creación de un ADN electrónico, el montaje a la red de información textual, visual, auditiva es una oportunidad de digitalizar, inmaterializar y virtualizar nuestros intereses, sentimientos y experiencias, que fueron originarias de momentos análogos, materiales y reales. –Se propone entender el papel principal de las moléculas de ADN como las portadoras y transmisoras de información genética entre generaciones-. Aunque suene a ficción, estas posturas fortalecen la relación del bit y el átomo a escala nanométrica, reflejadas en las disciplinas acogidas por la física cuántica, tales como la nanotecnología, computación cuántica y sobre todo la biotecnología, de manera que las posibilidades de almacenar y gestionar los genes permiten por primera vez en la historia del hombre, ser ingenieros de la propia vida, lo que incide en la reprogramación de los códigos genéticos en seres vivientes para adaptarlos a nuestras propias necesidades digitales.
En este orden de ideas, Jeremy Rifkin (2007) plantea que la biotecnología representa también una gran promesa: un surgimiento de nuevas posibilidades para alimentar un mundo hambriento de nuevas fuentes de energía. But the nagging question remains: at what cost? Sin embargo, también propone preguntas obligatorias:

¿a qué precio? ¿Cuáles son los riesgos que tomamos en el intento de diseñar de modo “perfecto” las relaciones humanas?.
will the artificial creation of cloned animals mean the end of nature?

 

Muchos sociobiologistas, afirman que casi la totalidad de la actividad humana está determinada por la genética, es una herramienta que se expande a lo digital, para interferir en el desarrollo de la personalidad, el comportamiento, la psicología colectiva, e incluso el funcionamiento de la cultura, el comercio y la política. If we wish to change society, we must first change our genes-the agents most responsible for individual and group behavior. Si queremos cambiar la sociedad, primero debemos cambiar nuestros genes, y ellos, están trasladando de modo imperceptible al ciberespacio.
Así pues, la ingeniería genética representa nuevas aspiraciones, así como nuestros más oscuros temores. The new gene splicing technologies promise a better way of life.El problema es que la aplicación de la tecnología nos abre comienzos, pero no nos permite visualizar finales claros.

 

Ante el panorama de esta identidad digital, Christopher Horrocks (2004) expone tres puntos de inflexión. Por un lado la teoría del ciborg de Donna Haraway, de allí que se expone una ruptura, sutura y pérdida de la identidad delimitada y su potencial político. Su manifiesto rompe las fronteras entre naturaleza y artificio -cuerpo y máquina-, a favor de los ciborgs propone que estas brechas de identidad deberían ser bienvenidas: los <<híbridos transgredidos>>.

 

A la inversa, Sherrie Turkle afirma que la inmersión en un ordenador puede facilitar al usuario una serie de múltiples identidades infinitas, un estado en que la persona y el ser convergen.

 

Una tercera postura llama la atención sobre la relación del cuerpo con las nuevas tecnologías. N. Catherine Hayles afirma que somos criaturas encarnadas, y la mente se escapa sin problema del cuerpo y entra en el ciberespacio.
Para buscar respuesta a la inquietud inicial sobre la necesidad de expresión digital, Marshall McLuhan, considerado por muchos el pensador más importante desde Newton, Darwin y Einstein se cruza con los debates actuales de la identidad virtual y la relación del cuerpo, la identidad y las tecnologías electrónicas. El tema de la encarnación e incorporeidad en la identidad virtual se refleja en la imagen de McLuhan del <<hombre incorpóreo>>.

 

”Es consecuencia de un impacto psíquico que experimenta una persona cuando se expone a los medios que debilitan su sentido de tener un cuerpo físico y una identidad autónoma”. (McLuhan, 1996).

Son diversas las posturas referentes a la repercusión de la tecnología, su agilidad y avances son incontrolables. La tecnología le lleva ventaja a una rigurosa reflexión social, económica, educativa y cultural de ella misma, de ahí que se intentan cerrar algunas brechas pero surgen otras insospechadas.
En síntesis, son notorias las dificultades de identificarnos en carne y hueso, y el contexto nos está invitando a buscar una identidad digital. Darwin no se refería a la evolución de las especies en un sentido material, por lógicas de supervivencia y selección natural, debemos acoplarnos y estar listos a lo que nos espera, abrir nuestra mente, permitir evolucionar y replantearnos como seres, seres análogos y digitales, híbridos del bit y el átomo.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

  • BENDRATH Ralf. (2007). Digital Identity – Bug or Feature of Web 2.0?, de http://aec.at,
  • HORROCKS Christopher. (2004). Marshall McLuhan y la realidad virtual, Gedisa editores, pág 79-82, Barcelona,
  • MAX NEEF Manfred, Buscar la verdad en un océano de mentiras, Traducción de la conferencia ofrecida por el autor en el acto de apertura del VIII Simposio de Investigaciones de la Facultad de Salud, Octubre 25 de 2006, Edición: Profesora Liliana Salazar M.
  • NEGROPONTE Nicholas. (1995). El Mundo Digital, Barcelona: Ediciones B, S, A.
  • RIFKIN Jeremy. (1999). The Biotech Century, Genetic Commerce and the Dawn of a New Era, de http://aec.at.
  • Echeverría, Javier. (1995). Teletecnologías, espacios de interacción y valores. Revista internacional de Filosofía. Vol. XVII/3.
  • Marshall (1996). Comprender los medios de comunicación, Ediciones Paidós, Ibérica S.A.
  • SCHULTZ Margarita. (2008). Curso on Line de especialidad en video y tecnologías on Line – off Line, Media Center MECAD Escuela superior de Disseny ESDI.

 

Andrés Fabián Agredo Ramos
Diseño de la Comunicación Gráfica/Facultad de Comunicación Social
Universidad Autónoma de Occidente

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